Comunicar para crear confianza

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El proyecto Nodos apunta a brindar herramientas para informar a la sociedad sobre la realidad del sector agropecuario. Compartimos una nota publicada en la revista CREA de abril.

Más allá de aportar alimentos para la población y divisas por exportaciones, uno de los desafíos pendientes del sector agropecuario es mostrar a la sociedad qué es lo que hace el campo, qué aporta al país y cuáles son sus necesidades.

Percepciones equivocadas
“En la sociedad, hay algunas percepciones equivocadas sobre el agro; por eso, nuestra responsabilidad como sector es salir a mostrar la realidad”. Con esa consigna, el Movimiento CREA empezó a trabajar en diferentes niveles para tratar de llevar datos certeros a las grandes ciudades, pero también a los mismos pueblos de los productores.

En este sentido, el ingeniero agrónomo Horacio Repetto, integrante de la regional Azul-Tandil de AAPRESID y miembro invitado del Grupo CREA Arroyos de los Huesos, contó la experiencia del Nodo Azul, en una reciente jornada de cosecha gruesa organizada por los CREA de la zona Mar y Sierras.

“En agosto de 2012, la ciudad de Azul quedó bajo el agua como consecuencia de la recordada inundación que sufrió gran parte del centro-sur de la provincia de Buenos Aires. Entonces, en los medios de comunicación empezaron a circular distintas explicaciones respecto de las causas que habrían provocado el fenómeno; el sector agropecuario fue el más apuntado”, explicó Repetto, quien todavía recuerda las aseveraciones lanzadas desde los medios: “La culpa es de la siembra directa”; “La culpa es de la soja”; “Lo que pasa es que los productores usan productos que contienen sustancias oleosas que impiden que el agua penetre en el suelo”, se decía.

Frente a esta situación, decidieron pasar a la acción. “Al escuchar estas declaraciones, sentimos que debíamos salir a explicar qué hacemos y cómo producimos”, relató.

De esta manera se gestó el Nodo Regional Azul, que desde entonces lleva adelante distintas acciones tranqueras afuera para informar a la sociedad de qué se trata la producción y cómo se realiza. “Está claro que esta información no es para nosotros, sino que la tenemos que presentar en los lugares donde vivimos”, planteó Repetto. “Porque a pesar de que habitamos en comunidades agroalimentarias y que vivimos a muy pocas cuadras del campo, mucha gente no sabe cómo se lleva a cabo la producción agropecuaria”, aseguró.

Nodos
“Nodos es la línea de trabajo de AACREA que busca conectar la metodología y la información generada por el Movimiento con espacios formadores de opinión, de discusión y de toma de decisión intra- y extrasectoriales, con compromiso en la formación de capital social”, aportó el asesor de la zona Mar y Sierras, Gabriel Saaby, quien disertó junto a Repetto.

Saaby explicó que la raíz de Nodos nació en plena crisis de 2008, a partir de la necesidad, por parte de la Mesa de Enlace, de contar con información confiable sobre el sector para discutir con los poderes Ejecutivo y Legislativo. “En ese momento, AACREA generó la presentación “Campo y Comunidad”, que fue el punto de partida para brindar parámetros técnicos”, indicó el asesor. Hoy, el objetivo es presentar información “en bandeja”, tanto a políticos como a la misma gente del campo que tenga que exponer en cualquier lugar del país.

“Una de las misiones del proyecto es que la información esté al alcance de un legislador, de un empresario, de cualquiera que tome decisiones”, completó Saaby.
También se busca llegar a los medios con datos concretos que, por lo general, son manejados por distintas instituciones, pero no por los productores, y menos aún por los comunicadores.

Derribar mitos
A partir de la iniciativa de comunicar el aporte que hace el sector agropecuario a la Argentina fue que se realizó “De la tierra al país”, una radiografía de lo que invierte y produce el agro en su totalidad, la cual contó con la financiación del Fondo Federal Agropecuario y fue presentada hace poco tiempo.

Saaby también citó otro trabajo realizado por AACREA referido a los impuestos que paga el agro. Fue elaborado en 2012 como parte de la función de comunicar el impacto que tiene la carga impositiva en el sector. “De allí se desprende, por ejemplo, que en los campos alquilados se debe trabajar por lo menos 300 días para pagar los impuestos y los gastos comerciales”, ejemplificó.

Otro tema que preocupa a la sociedad es la aplicación de fitosanitarios y sus efectos sobre las comunidades. Ante esto, en 2009 se realizó un informe referido al uso de agroquímicos y a la intensificación del uso del suelo. “Lo que hizo Nodos fue presentar un dato concreto: con los sistemas de producción actuales, desarrollados en siembra directa, se consumen menos recursos no renovables y se emplean menos herbicidas que con la labranza convencional anterior”, indicó Saaby.

“Mientras el glifosato sufre una condena social, los niveles actuales de toxicidad por unidad de superficie son 75 veces menores que los de hace 20 años. Es interesante dar a conocer que hoy estamos produciendo de una manera más amigable con el ambiente”, destacó.

En las comunidades
Además de los trabajos mencionados, algunos de ellos presentados por la Mesa de Enlace, hay otras acciones que productores y asesores realizan en sus comunidades para difundir temáticas referentes al sector. Por ejemplo, la Asociación Argentina de Productores en Siembra Directa tiene el programa Aula Aapresid, que desarrolla charlas y presentaciones en colegios.

A partir de la formación del Nodo Regional Azul, ambas instituciones empezaron a realizar charlas conjuntas en las escuelas de esa localidad. “La idea es contar qué cultivos se producen, explicar la diferencia entre la siembra directa y la labranza convencional, difundir qué es la biotecnología y hablar sobre el uso responsable de los agroquímicos”, explicó Repetto.

“Les mostramos a los chicos que el glifosato es menos tóxico que la aspirina y muchísimo menos que la lavandina. La cuestión central es el modo en que se utilizan los productos”.
Cerca de finalizar, Repetto destacó la relevancia de mostrarles “a los jóvenes y a nuestras comunidades la importancia que tiene la producción agropecuaria”, mientras que Saaby cerró la charla sintetizando el objetivo del sector con esta política a largo plazo: “lo que buscamos es sembrar confianza”.

En Córdoba
En Córdoba, diversas instituciones de la comunidad agropecuaria se agruparon para mejorar la comunicación del campo con la sociedad y para tratar de neutralizar percepciones negativas sobre el sector.

Integran esta red la región Córdoba Norte de AACREA, Aapresid, Coninagro, la Cámara Argentina del Maní, la Bolsa de Cereales de Córdoba, la Cámara Expendedora de Agroquímicos y Semillas de Córdoba, la Cámara Industrial de Aceites Vegetales de Córdoba, el Colegio de Ingenieros Agrónomos de Córdoba, la Cámara de Aplicadores Terrestres de Córdoba, Federación Agraria Argentina, la Sociedad de Acopiadores de Granos de Córdoba y la Sociedad Rural Argentina, delegación Córdoba.

Su misión es promover la mejora continua en la comunidad agroalimentaria a partir de buenas prácticas, del fortalecimiento de la relación entre sus integrantes y del desarrollo de vínculos de comunicación con la sociedad.

El agro es clave como dinamizador de la economía y generador de empleo, aunque no siempre es percibido como tal. La red se propone lograr una valoración positiva de la comunidad agroalimentaria por parte de la sociedad.

La agrupación está comprometida con la sostenibilidad. Propone estimular la responsabilidad social y ambiental en la producción, brindar herramientas para la adopción de buenas prácticas y considerar otros temas sensibles para la comunidad.

Entre las acciones ya realizadas por las instituciones que forman parte de la red, figura la emisión de comunicados; reuniones de trabajo para organizar acciones conjuntas y definir una misión, una visión y líneas estratégicas; la elección de una consultora para comunicación, y la configuración de áreas de trabajo. Entre las acciones en ejecución se pueden citar la convocatoria a otras instituciones del sector, el relevamiento de los recursos comunicacionales con que cuenta cada institución, la realización de un diagnóstico, la elaboración del mensaje por difundir y el entrenamiento de voceros.

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